17 de diciembre de 2007

El impuesto del siglo XXI

No, no estamos hablando del impuesto ecológico con el que los ayuntamientos pretenden financiar el reciclaje: estamos hablando del canon. Es un suplemento que tenemos que pagar cada vez que compramos objetos tan habituales como un mp3, un reproductor de dvd o una cámara fotográfica. El dinero que se recauda (los nada despreciables 454 millones que se estiman) se destinan a paliar las graves perdidas ocasionadas por la piratería a los autores (cuando dicen pérdidas, quieren decir, dejar de ganar; aunque habría que ser muy optimista para pensar que toda la gente que piratea algo se lo habría comprado). Por supuesto, este suplemento te lo van a cobrar aunque aborrezcas la piratería y te mataras antes de bajarte algo sin pagar, es decir, si tu eres universitario y fotocopias unos apuntes de un compañero porque no pudiste ir a una clase (ejem), estas pagando derechos de autor, por ejemplo, a Bisbal. ¿Absurdo no? Si tu vas a comprarte un móvil, serás sospechoso de piratería y vas a pagar por ello más de lo que ya de por sí cuesta. Y así con multitud de escenas habituales que distan mucho de convertirte en un criminal. Y yo me pregunto: ¿si estamos pagando por piratear, eso significa que podemos hacerlo? Porque los precios de la música, de las películas, de los juegos e incluso de los libros no se han reducido precisamente.
Si como yo ves abusivo el canon y no te parece una buena solución para acabar con la piratería, entra en todoscontraelcanon y únete a los 1.360.000 españoles que ya han mostrado su disconformidad, ¡Date prisa, las elecciones están cerca!

1 comentario:

Jose Maldonado dijo...

Quería puntualizar que la cifra de recaudación estimada que ofrezco incluye la tarifa por poner música en bodas, bares, lugares de trabajo... Es por ello que es más amplia que la publicada por otros medios.