Siempre había oído que este cineasta era un genio, pese a su singular complexión física, que tanto le caracteriza; sin embargo, hasta hace unos días no he tenido ocasión de ver ninguna de sus películas para comprobarlo; eso ha cambiado. El Domingo tuve el acierto de ver 'La Maldición del Escorpión de Jade' y debo de admitir que me impresionó, hacía bastante tiempo que no veía una película buena en ese estilo (con diálogos inteligentes). Me hizo mucha gracia la escena en la que el escuálido Allen seduce a la flamante hija de un millonario para luego plantarla en el momento culminante. Recuerdo que quería, mientras la veía, que no acabara nunca.
Descubierto el filón, era el momento de explotarlo y eso hice. Me he visto desde entonces una película de Woody por día y no me han dejado de sorprender. Debo admitir que las hay mejores y peores, alguna incluso llega a aburrir en determinados momentos y otras simplemente te pone de los nervios por su singular forma de actuar, pero lo que sí que es cierto, es que todas ellas son diferentes, con su estilo personal sí, pero nunca sabes a dónde te van a llevar y eso es algo que se agradece hoy en día.
Conclusión, seguiré viendo las películas de este polifacético director como si de una serie de la tele se trataran, al menos hasta que me salgan por las orejas.
Descubierto el filón, era el momento de explotarlo y eso hice. Me he visto desde entonces una película de Woody por día y no me han dejado de sorprender. Debo admitir que las hay mejores y peores, alguna incluso llega a aburrir en determinados momentos y otras simplemente te pone de los nervios por su singular forma de actuar, pero lo que sí que es cierto, es que todas ellas son diferentes, con su estilo personal sí, pero nunca sabes a dónde te van a llevar y eso es algo que se agradece hoy en día.
Conclusión, seguiré viendo las películas de este polifacético director como si de una serie de la tele se trataran, al menos hasta que me salgan por las orejas.
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