Cien Años de Soledad es el título de la novela más conocida de Gabriel García Márquez, que no he tenido oportunidad de leer; pues bien veinticuatro años de soledad es el nombre que yo le doy a esta otra novela tan cruda como real. Ya sé que mi papel no es comentar noticias en este blog, pero nada más oír esta en la televisión supe que no podría mantenerme al margen, así que le pedí a Chema que me dejara hacerlo a mí. Sin embargo, ahora que estoy aquí frente a mi ordenador no se me ocurre qué contar sobre este macabro suceso del que no existen precedentes, solo sé que hoy hay que felicitarnos, pues la especie humana ha elevado una vez más el escalafón de la maldad y la crueldad. Ni los más imaginativos escritores se han atrevido nunca a concebir tal abominación sobre una persona; ni los psicólogos son capaces de entender una mente tan enferma y perturbada, tan falta de humanidad y compasión. Hasta el diablo ve peligrar su hegemonía como eje del mal ante este tipo.
He intentado describir lo mejor que he podido la naturaleza de este acto, pero aun así siento que mis palabras se quedan lejos de lo ocurrido y mis descalificaciones apenas aciertan en el objetivo. Después de cuestionarme mi buen hacer como escritora he llegado a la conclusión de que simplemente no se puede expresar lo que siento sobre este asunto, pero estoy segura de que todos os podréis hacer una idea, por lo que estoy razonablemente contenta. Solo me queda deciros que leeré Cien Años de Soledad en honor de esta mujer.
4 de mayo de 2008
Veinticuatro Años de Soledad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario