Europa se ha vuelto loca. Es a la conclusión que llegué ayer cuando oí que habían ampliado la jornada laboral de 8 horas al día a un máximo de 13; es como volver a la época del proletariado de la revolución industrial (consultad los libros de historia, que no quiero desviarme del tema). A este tipo de leyes las llaman "medidas impopulares", sacrificios que asumen que se deben hacer por el mal menor, ¿alguien me puede explicar cuál es el mal mayor que se quiere evitar? Porque debe ser un problema cojonudo para derogar uno de los logros más importantes en la historia del sindicalismo, que riete tu ahora de la huelga de los inofensivos camioneros...
Pues hoy me he levantado con otra noticia aún más sorprendente si cabe: la Unión Europea quiere ahora regular los blogs. No estamos hablando de impedir la incitación a la violencia, al suicidio o a la anorexia; se trata de un sistema de identificación para los autores en el que, entre otras cosas, se informe de sus intereses políticos y sus responsabilidades sociales. No hace falta decir que es lamentable y probablemente inconstitucional que me obliguen a decir que voto al PSOE y que soy Alcalde de Tocinofrito del Tomate (por ejemplo). Un retroceso en la libertad de expresión que beneficia a los grandes medios de comunicación, más controlables, frente a este sistema de información alternativa que cada vez resulta más incómodo para algunos.
10 de junio de 2008
Europa loca
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